RECUERDA... La distancia más corta entre un problema y su solución es la distancia entre sus rodillas y el piso. El que puede doblar sus rodillas ante el Señor, puede estar de pie ante cualquier cosa.
Si su problema es más grande que su Dios, entonces estás sirviendo a un dios equivocado. Las rodillas que se doblan no tiemblan.
Creo que es el tiempo no de decirle a Dios cuán grande es tu problema, sino de decirle a tu problema ¡CUAN GRANDE ES TU DIOS!
Levanta tu cabeza y sonríe, ¡DIOS TE AMA! ¡SIGUE ADELANTE, CON DIOS TODO ES POSIBLE!
me gustan mucho tus pensamientos y que bueno que los compartes con todos nosotros, y la verdad yo soy de las personas que piensan que nada es una casualidad y el leer estos pensamientos me hicieron mucho bien, los nesesitaba, nesesitaba sentir que alguien me ama y que mejor que saber que Jesus me ama. gracias y seguire leyendo tus pensamientos, bye